
Ni todos los días nace un genio, ni todos los días muere uno, pero la semana pasada ocurrió. Steve Jobs falleció el pasado 5 de octubre, a los 56 años, a consecuencia de un cáncer de páncreas.
Rápidamente los medios de comunicación hicieron que la noticia diese la vuelta al mundo, seguramente consternando a mas de un ciudadano de a pie. Y es que el rey midas del siglo XX se nos habia ido. Una persona capaz de fundar una empresa informatica, ponerla a la vanguardia del negocio. Abandonar el barco y comprar otra compañia, esta de cine de animacion, que apenas se hacia notar, y ponerla al frente de este genero.
Tras esto volver a Apple y colocarla como la empresa informatica con mayor capitalizacion del mundo, y seguir con ese semblante de tranquiidad de una persona que sabe que lo que quiere, lo consigue.
Y mucho me diran que eso no fue todo cosa de el, que habia mas gente y todo lo demas... pero esas cosas en el fondo se saben. La gente por muy buena que sea, siempre mejora al lado de un genio, y sin ese genio, posiblemente esas personas nunca hubieran llegado a donde han llegado. Simplemente una persona memorable.
Solamente decir, DEP Steve.
Que opinas das cortapisas que puxo á propiedades dos produtos por parte dos propios usuarios?
ResponderEliminarUnha vez que unha persona tan mediatica morre, tendese a mitificar a sua imaxe e olvidar os aspectos negativos da sua vida, como ocorreu con Michael Jackson recientemente... pero a verdade e que descoñecia esas cortapisas... nun sei, tereime que informar nese aspecto...
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